Diseñadas para operar en zonas con riesgo de explosión, como refinerías, plantas químicas y yacimientos petroleros. Fabricadas con materiales resistentes, cumplen con normativas internacionales para garantizar seguridad en entornos hostiles.
Tecnología que detecta variaciones de temperatura para identificar intrusos en condiciones de baja visibilidad, niebla, humo o entornos sin iluminación.
Equipadas con reconocimiento facial, identificación de objetos y análisis de comportamiento sospechoso, mejorando la precisión y reduciendo falsas alarmas.